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A la sombra de los sueños 
A partir de un cuadro de El Bosco, La extracción de la piedra de la locura, el escritor Emilio Ruiz Barrachina, construye una mezcla intriga y surrealismo, en su debut como cineasta. Este clásico de la pintura, con modificaciones respecto al original, es lo único que recuerda Rafael Obregón, que despierta tras permanecer en estado de coma, por culpa de una descarga eléctrica. Obregón apareció junto al cadáver de su novia, la hija de un magistrado. El encargado de resolver el caso es un veterano policía, ansioso por jubilarse, que recibe una fuerte presión por parte del padre de la víctima para que el caso se resuelva rápidamente.
El director y coguionista acusa especialmente su procedencia literaria en la utilización de diálogos y metáforas más propios del medio impreso, que en cine resultan pretenciosos, al igual que sus modelos, y referencias, pues parece que sobre todo se ha fijado en el cine de Peter Greenaway. Tampoco le beneficia el hecho de ser un debutante, condición que se nota sobre todo en que abarca demasiadas subtramas. Y para colmo, no cuenta con el presupuesto necesario, y los actores son mediocres, salvo en el caso del desconocido intérprete argentino Carlos La Rosa, procedente de la televisión. J.L.S.
Director: Emilio Ruiz Barrachina. Intérpretes: Juan Carlos Naya (Rafael Obregón), Eloisa Martín (Doctora Nieves), Carlos La Rosa (Inspector González), Elena Ángeles Macua (Enfermera), Fernando Guillén (Comisario). País: España. Año: 2003. Producción: Chemo Carrera de Caso y Fernando Barragán, para Productora Río Purón. Guión: Francisco Aguirre, Carlos La Rosa y Emilio Ruiz Barrachina. Música: Sergio González Carducci. Fotografía: Jorge Carrión. Dirección artística: Emilio Ruiz Barrachina. Montaje: Emilio Ruiz Barrachina. Estreno en Madrid: 07-V-04. Distribuidora en cine: Club del cine Multimedia. Duración: 90 minutos. Género: Intriga. Público adecuado: Adultos. Contenidos especiales: V- X- D |