Si tienes prisa no lo leas

Si no tienes alojamiento para tu página web, o lo quieres trasladar con nosotros, te hacemos un descuento del 50% el primer año. Sí has leído bien, un descuento del 50%. Entra en la web de calidadprecio.net y contacta con nosotros. Aplicable a los planes Mi Web, Avanzado, Institucional y Comercio. Es decir, si el plan supone 120 Euros al año, sólo pagas 60 Euros y si se trata del plan Comercio que importa 300 euros, el primer año sólo pagas 150 Euros.

Hoy y mañana te lo ofrecemos, pasado mañana no te lo podemos garantizar. Si estás interesado contacta ahora con nosotros .
El abuelo PDF Imprimir E-mail

El abuelo

Latir de cine; así se titula el último libro que ha escrito José Luis Garci. Y quizá no hay mejor verbo que ése, latir, para expresar la pasión con que vive el cine este director español, ganador de más de un centenar de premios, entre ellos el Oscar a la mejor película en habla no inglesa —por Volver a empezar (1983)—, una categoría en la que ya ha sido candidato en cuatro ocasiones. Antes ya intentó expresar esa pasión en sus dos últimos libros, Morir de cine y Beber de cine, y en el propio nombre de su popular programa de televisión —¡Qué grande es el cine!—, y en cada uno de los titulares con que encabeza su magnífica revista Nickel Odeon... Pero pienso que nada de eso refleja tan certeramente su actitud como el verbo latir.

Esto se aprecia particularmente en su última película, El abuelo, un poderoso latido de Cine, con mayúscula, con el que Garci, después de Canción de cuna y La herida luminosa, culmina en punta, como las buenas películas de siempre, su personal trilogía sobre el melodrama. Adaptación libre de la novela dialogada de Benito Pérez Galdós, El abuelo reúne en apretada síntesis el cada vez más rico estilo fílmico de Garci y la hondura dramática, moral y religiosa de sus últimas películas. Tras estrenarse en cine y vídeo, El abuelo se emitirá por TVE en dos episodios.

El sólido guión de Horacio Valcárcel y del propio Garci actualiza muy bien la obra de Galdós, que ya ha tenido dos versiones cinematográficas: una de José Buchs en 1925 y otra de Rafael Gil en 1972, esta última con el título de La duda. Ambientado en un pueblo de Asturias de principios de siglo, el argumento disecciona el afilado drama de una familia aristocrática. A su vuelta de América, donde ha perdido su fortuna, el librepensador y anciano patriarca, don Rodrigo de Arista-Potestad, Conde de Albrit y Señor de Jerusa y de Polán (Fernando Fernán-Gómez), se enfrenta a su nuera, la Condesa doña Lucrecia Richmond (Cayetana Guillén Cuervo), viuda desde hace poco tiempo y que ya en vida de su marido le era públicamente infiel. En su afán por salvaguardar el honor familiar, don Rodrigo ansía saber cuál de las dos hijas de la condesa es su verdadera nieta, pues le consta que una de ellas es ilegítima. Su afán despierta las iras de doña Lucrecia y de la naciente burguesía de sus señoríos, que vive parasitariamente a su costa. Don Rodrigo sólo encontrará comprensión en don Pío Coronado (Rafael Alonso), un maestro encantador que vive hastiado de su excesiva bondad.

El guión logra plenamente que la historia y los personajes resulten entrañables y profundos a base de diálogos jugosos y situaciones sugestivas que hacen avanzar la trama al ritmo cadencioso que le conviene. Ese tono general contenido, introspectivo, sereno, refuerza el dramatismo de las bien dosificadas efusiones emocionales —el tenso primer encuentro entre el suegro y la nuera, el arrebato de justa ira de don Rodrigo en el casino, el magistral montaje paralelo de la confesión y la lectura de la carta, todo el catártico desenlace...— y, sobre todo, permite al magnífico reparto exprimir los poliédricos perfiles de sus personajes. Fernán-Gómez está homérico —que diría John Ford—, y es imposible imaginarse la película sin él. Cayetana Guillén-Cuervo resuelve con sorprendente contención la difícil papeleta de darle réplica, logrando el mejor trabajo de su carrera. Para la interpretación del tristemente fallecido Rafael Alonso faltan adjetivos, porque además su papel es quizás el más difícil. Y del resto del reparto cabría decir alabanzas parecidas, sobre todo de la ingrata caracterización de Agustín González. Podrán gustar o no el argumento y el estilo de la película, pero nadie puede cuestionar que Garci es un excelente director de actores.

Como tampoco nadie debería cuestionar, por falta de sintonía con la historia, la altísima calidad de su puesta en escena. Si en el guión Garci bebe en fuentes tan seguras como Galdós, Cervantes, Calderón de la Barca, Shakespeare, Valle-Inclán o Chejov, y en la caracterización de Fernán-Gómez entrelaza a Walt Whitman con Bernard Shaw, en su rigurosa y a la vez mágica planificación —tan larga o tan corta como le da la gana— ha sabido aunar en delicioso cóctel la sustancia base de John Ford y David Lean con un buen chorro de Víctor Erice y unas cuantas gotas sabrosísimas de Carl Dreyer. Todo esto, arropado por una bellísima fotografía, una exquisita recreación de ambientes y un cadencioso montaje, da como resultado una película altamente cautivadora.

Porque además, como en sus dos anteriores películas, Garci no rehúye —como hacen tantos directores actuales— las peliagudas cuestiones morales y existenciales que plantea, y que son precisamente las que dan entidad a las puras emociones sentimentales. Así, encara de frente los conflictos entre el honor y el amor, la pasión y el deber, el rencor y el perdón, la esperanza y la desesperación..., sin rebajar ese componente de dolor que tiene cualquier relación humana, pero cimentando sobre la caridad —humana y sobrenatural— y el buen humor su encendida apología de la amistad y de la tolerancia. J.J.M.

Director: José Luis Garci. Intérpretes: Fernando Fernán-Gómez (D. Rodrigo de la Arista-Potestad), Cayetana Guillén Cuervo (Dña. Lucrecia Richmond), Rafael Alonso (D. Pío Coronado), Agustín González (Senén), Paco Algora (El cura), Fernando Guillén, María Massip, Emma Cohen, Juan Calot, Antonio Valero, Concha Gómez Conde. País: España. Año: 1998. Producción: José Luis Garci, para Nickel Odeon Dos con la participación de Televisión Española. Argumento: La novela dialogada homónima, de Benito Pérez Galdós. Editorial: Hernando. Guión: José Luis Garci y Horacio Valcárcel. Música: Manuel Balboa. Fotografía: Raúl Pérez Cubero. Dirección artística (decoración): Gil Parrondo. Montaje: Miguel González Sinde. Productor ejecutivo: Luis María Delgado. Director de producción: Valentín Panero. Cameraman: Ricardo G. Navarrete. Vestuario: Gumersindo Andrés. Maquillaje: Cristóbal Criado. Estreno en Madrid: 30-X-99. Distribuidora cine: Columbia TriStar. Distribuidora vídeo: Columbia TriStar. Duración: 150 minutos. Género: Melodrama de época. Premios principales: Premios del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) 1998: Premios a la mejor película, actor (ex aequo para Fernando Fernán-Gómez y Rafael Alonso), actriz (Cayetana Guillén Cuervo) y guión adaptado, y nominaciones al mejor director, fotografía, montaje y música. Premios Goya 1998: Goya al mejor actor (Fernando Fernán-Gómez) y 12 nominaciones más: a la mejor película, director, actriz, actor secundario (Agustín González), guión adaptado, dirección de producción (Luis María Delgado y Valentín Panero), fotografía, montaje, dirección artística, vestuario, maquillaje y/o peluquería y sonido. Candidata al Oscar 1998 a la mejor película en habla no inglesa. Premio Alfa y Omega 1998 al mejor actor secundario (Rafael Alonso). Público apropiado: Jóvenes. Contenidos específicos: —.

 

Lista de correo

Si te suscribes al boletín semanal de bloggermania.com recibirás información de las películas que se proyectan en la televisión durante esa semana.
bloggermania



¿Nos ayudas?

Por favor, considera que una pequeña donación ayuda a mantener esta página. Gracias

Buscar libros

¿Comprar libros?

Relacionado

Google Traductor