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Exorcist: the Beginning 
El padre Lankester Merrin, perdió la fe al contemplar la barbarie desatada en su propia parroquia durante la Segunda Guerra Mundial. Ahora se dedica exclusivamente a la arqueología. Cuando la historia comienza Merrin recibe un encargo: debe unirse a una excavación británica y recuperar un amuleto. Los británicos estan excavando una iglesia bizantina en la región de Turkana en Kenia. Al parecer la iglesia fue enterrada intacta y se encuentra en un estado de conservación anormalmente bueno. Pero bajo la iglesia duerme algo mucho más antiguo que los excavadores van a descubrir.
Dicho en pocas palabras, la cuarta entrega de la saga El exorcista es una birria. Si se llamara las «diabólicas» aventuras de Indiana Jones/padre Merrin en la iglesia maldita, todavía se podría aceptar. Pero se trata de la historia del padre Merrin, protagonista de El exorcista que rodó William Friedkin en 1973 y la comparación sólo encuentra un punto común: la nueva película ha copiado los defectos de la antigua, nada más.
Esta historia tiene dos grandes problemas: el primero es de dirección. Los productores no tuvieron la culpa del fallecimiento de John Frankenheimer, quien iba a dirigirla, pero fueron culpables de encargarle el proyecto después a Paul Schrader. Tras aguantar largo tiempo sus veleidades psicológicas lo despidieron. Al final entregaron la empresa a Renny Harlin para que terminara esta historia sin complicarse la vida y sin complicársela más a la compañía. Renny Harlin (Pesadilla en Elm Street IV), es un técnico competente pero no una persona para tratar en serio el tema del diablo. El segundo problema es la historia. El guión de 1973 fue escrito por William Peter Blatty, autor de la novela del mismo nombre, que se basaba en un hecho real. La proximidad de los hechos, el ambiente de fe de aquel entonces, y el respeto a las cosas serias se reflejan en la seriedad del tratamiento de la historia y tuvieron su recompensa en el éxito que consiguió la película. El guión actual tal vez refleje la profunda falta de fe del mundo moderno, o tan sólo la de los responsables de la nueva versión para quienes el diablo no es más que otro Freddy Krueger, sanguinario y gamberro, y el mal sólo tiene una cara: el régimen Nazi y la Segunda gran guerra.
Sustos convencionales, sangre, muertos. Una historia de horror sin fuerza. F.G.-D.
Director: Renny Harlin. Intérpretes: Stellan Skarsgard (Padre Merrin), James D'Arcy (Padre Francis), Izabella Scorupco (Sarah), Remy Sweeney (Joseph), Julian Wadham (Comandante Granville). País: Estados Unidos. Año: 2004. Producción: Will Raee, James G. Robinson, para Dominion Productions y Morgan Creek Productions. Guión: Alexi Hawley. Música: Trevor Rabin. Fotografía: Vittorio Storaro. Dirección artística: Stefano Maria Ortolani. Montaje: Mark Goldblatt, Todd E. Miller. Estreno en Madrid: 29-X-04. Distribuidora en cine: Warner Bros. Distribuidora en vídeo y DVD: Warner. Duración: 114 minutos. Género: Terror. Público adecuado: Adultos. Contenidos especiales: V S |