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The American President 
Rob Reiner se resarce del patinazo, al menos en taquilla, de Un muchacho llamado Norte, su anterior film. En esta ocasión apuesta sobre seguro con una historia con gancho popular, escrita por Aaron Sorkin, responsable de uno de sus más sonados éxitos: Algunos hombres buenos. Andrew Shepherd (Michael Douglas), demócrata, viudo y con una hija adolescente, es el hombre más poderoso de la Tierra: el presidente de los Estados Unidos. Las obligaciones de su cargo apenas le dejan tiempo libre. Menos aún para encontrar a una mujer capaz de reemplazar a su esposa. Hasta que se presenta en la Casa Blanca Sydney Wade (Annette Bening), una abogada que representa a un poderoso lobby ecologista.
La película es una fantasía romántica con ribetes políticos, y así hay que juzgarla si no se quiere acusarla de blanda o dulzona. Pero eso no es óbice para que Reiner y Sorkin aprovechen la historia con el objeto de vender algunas ideas; eso sí, suavemente. Que Hollywood en la actualidad se inclina por los demócratas, no es ningún secreto. El film no se recata en presentar al héroe como miembro de este partido; y a los republicanos, junto a los grupos que les apoyan, como adversarios caricaturescos que no siempre utilizan métodos honorables en las batallas políticas. El otro tema de fondo, es el derecho del presidente a llevar una vida privada sin el acoso de los medios, ni su utilización como arma política. Aunque habría que preguntarse si la razonable defensa del derecho a la vida privada del político no se confunde con la renuncia a enjuiciar la conducta sexual del personaje público.
El director hace una puesta en escena muy clásica y eficaz, que toma elementos prestados del cine de Frank Capra, a quien se cita explícitamente. Uno de los logros del film —en el que tiene mucho que ver la directora artística Lilly Kilvert— es introducir al espectador en las interioridades de la residencia presidencial, hasta hacerla cercana; se logra así la sensación de estar colado allí, viendo cómo se toman las grandes decisiones o se analizan las cuestiones que preocupan al pueblo. La obsesión por las encuestas, y la capacidad de arriesgarse por sacar adelante leyes justas, aunque no sean en principio populares, se introducen con acierto a través del personaje encarnado por Michael J. Fox. Éste, junto al resto de un brillante reparto, contribuyen en gran medida al encanto que desprende la película. J.M.A.
Director: Rob Reiner. Intérpretes: Michael Douglas (Andrew Shepherd), Annette Bening (Sydney Wade), Martin Sheen (A. J. MacInerney), Michael J. Fox (Lewis Rothschild), Richard Dreyfuss (Robert Rumson), David Paymer (Leon Kodak), Anna Deavere Smith (Robin McCall), Samantha Mathis (Janie), Shawna Waldron (Lucy). País: Estados Unidos. Año: 1995. Producción: Rob Reiner, para Wildwood Enterprises. Presentada por: Universal Pictures y Castle Rock Entertainment. Guión: Aaron Sorkin. Música: Marc Shaiman. B.S.O.: MCA. Fotografía: John Seale. Dirección artística: Lilly Kilvert. Montaje: Bob Leighton. Estreno en Madrid: 4-XII-95 (Acteón, Aluche, Bella Artes, California, Canciller, Coliseum, España, Excelsior, Liceo, Novedades, Roxy B, Tívoli). Distribuidora cine: UIP. Distribuidora vídeo: CIC. Duración: 110 minutos. Género: Comedia romántica. Público apropiado: Jóvenes. Contenidos específicos: S- D. |