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Alistair McLean’s Death Train 
Sólo se entiende el estreno de esta discreta película por el posible tirón popular de Pierce Brosnan tras ser elegido como el nuevo James Bond.
Su argumento se basa en una entretenida novela de Alistair McLean, uno de los más prolíficos autores de novelas sobre acciones bélicas y de espionaje. En concreto, narra las peripecias por media Europa de dos agentes secretos de la Organización Anticrimen de la ONU –un soldado de élite norteamericano y una experta en explosivos británica–, que tienen que recuperar dos bombas atómicas de la antigua Alemania Oriental que han sido robadas por un grupo de fanáticos comunistas, nostálgicos del antiguo régimen. Los terroristas quieren llegar con ellas en tren hasta Irak para iniciar desde allí su guerra particular contra Occidente.
Pues bien, a pesar de las posibilidades de la historia, de los esfuerzos del reparto –que incluye al veterano Christopher Lee–, de las numerosas secuencias de acción, de la vibrante partitura de Trevor Jones..., el film no consigue implicar al espectador en la trama. La culpa la tiene David S. Jackson, cuya realización es rutinaria, plana, de ritmo torpe y, en bastantes momentos, tediosa. Esperemos que la nueva película de James Bond le ofrezca a Pierce Brosnan mayores oportunidades de lucimiento. J.J.M.
Director: David S. Jackson. Intérpretes: Pierce Brosnan, Alexandra Paul, Patrick Stewart, Christopher Lee. País: Gran Bretaña. Año: 1992. Producción: Peter Snell, de British Lion, para Yorkshire International Films y J&M Entertainment. Argumento: La novela homónima de Alistair McLean. Guión: David S. Jackson. Música: Trevor Jones. Fotografía: Timothy Eaton. Estreno en Madrid: 8-VII-94 (Paz, Plaza Aluche, Rialto). Distribuidora cine: Filmax. Distribuidora vídeo: Record Visión. Duración: 115 minutos. Género: Acción y aventuras de espías. Público apropiado: Jóvenes. Contenidos específicos: V S D. |