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The Wings of the Dove 
Muchas novelas de Henry James (1843-1916) han sido llevadas al cine; sin duda porque —escritor de teatro— hay en ellas una especial teatralidad cercana a la imagen cinematográfica. Esta novela recién adaptada es una de sus últimas, publicada en 1902, y marca el tránsito y contraste entre el siglo xix y el nuevo mundo que se abre, lo que sirve de fondo a una pasión interesada y retorcida, y a un amor romántico que la muerte trunca.
De modo notable a través de James Ivory (Los europeos y Las bostonianas), el espectador está acostumbrado al visual mundo elegante, suntuoso, y al mismo tiempo, turbio y sensual, del Henry James cinematográfico; pero también quedan en el recuerdo grandes películas de este james del cine: La heredera, de William Wyler, Suspense, de Jack Clayton y, más cercanas, Retrato de una dama, de Jane Campion, y Washington Square, de Agnieszka Holland, sin que quepa olvidar la Daisy Miller, del maestro Peter Bogdanovich.
Hago todo este recuento —no exhaustivo— para decir que Las alas de la paloma, cinematográficamente, es heredera de esa larga saga. No es una inútil imitación; tiene su personalidad y estilo (y la fotografía de Eduardo Serra), pero no añade mucho más —como tampoco la novela— a lo ya dicho y visto. La historia es sórdida y cruel en ese mundo de sedas, brocados y contenidos ademanes de etiqueta... Helena Bonham Carter hace el papel de la hija de un pobre viudo drogadicto, que, recogida por su mundana y millonaria tía, se apasiona por un discreto periodista, que socialmente le está vedado. Urde una maligna trama para tener como amante a Linus Roache (el periodista), y usa como víctima a una joven millonaria norteamericana (Alison Elliott), sin prejuicios de clase y mortalmente enferma... Un argumento así, si no estuviera bien tratado y resuelto, y lo está, caería en el más desaforado melodramatismo; y en cambio consigue suficiente hondura psicológica, transmite esa raíz de perversión, de complicidad en el mal y, al fin, de romanticismo melancólico y trágico. Bien es cierto que la densa sensualidad característica de Henry James ha sido abreviada por Iain Softley en una sexualidad demasiado moderna, por decirlo de algún modo; con un desenlace, en esa línea, tan eficaz como en exceso manifiesto.
Helena Bonham Carter, que optó a una estatuilla de los Oscar, está tan en su papel de buena actriz como en cualquier otra de sus películas. P.A.U.
Director: Iain Softley. Intérpretes: Helena Bonham Carter (Kate Croy), Linus Roache (Merton), Alison Elliott (Millie Theale), Elisabeth McGovern (Madre de Kate), Michael Gambon (Padre de Kate), Charlotte Rampling (Tía Maude), Alex Jennings (Lord Mark). País: Gran Bretaña. Año: 1997. Producción: Stephen Evans y David Parfitt, para Renaissance Films. Presentada por: Miramax Films. Argumento: Basado en la novela homónima de Henry James. Guión: Hossein Amini. Música: Ed Shearmur. Fotografía: Eduardo Serra. Dirección artística: Martyn John. Montaje: Tariq Anwar. Estreno en Madrid: 13-II-98. Distribuidora cine: Lauren Films. Distribuidora vídeo: Lauren Films. Duración: 101 minutos. Género: Drama de época. Premios principales: Nominación al Oscar 1997 a la mejor actriz (Helena Bonham Carter). Público apropiado: Adultos. Contenidos específicos: X. |