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Algún día serán famosos

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The Remains of the Day

James Ivory –el más británico de los directores norteamericanos– bucea de nuevo en la literatura inglesa del siglo xx. Esta vez adapta la novela Los restos del día, que le valió el Brooker Prize 1989 al escritor de origen japonés Kazuo Ishiguro. Ocho candidaturas a los Oscars 1993 –incluidas a la mejor película, director, actor y actriz–, no materializadas ninguna de ellas, confirman que la fórmula Ivory sigue funcionando muy bien.

El trabajo de adaptación de Ruth Prawer Jhabvala era en esta ocasión mucho más difícil, pues la novela de Ishiguro es muy instrospectiva y basa toda su fuerza en la mirada sutil que ofrecen los personajes de unos hechos aparentemente triviales. Por eso tiene más mérito el guión que ha conseguido, solidísimo y absolutamente fiel a la novela original.

La trama, en efecto, es muy leve. Durante un viaje en coche por Inglaterra, en 1956, un mayordomo llamado Stevens (Anthony Hopkins) rememora sus 30 años de servicio en Darlington Hall, una lujosa mansión en la que acaecieron hechos importantes para la historia de Inglaterra. Sobre todo, Stevens hace examen de conciencia sobre sus relaciones con el anterior dueño de la mansión, al que siempre consideró un gran hombre, y con Miss Kenton (Emma Thompson), la antigua ama de llaves. Poco a poco, Stevens descubre algunas verdades dolorosas. Así, tendrá que reconocer que ha servido toda su vida a un hombre indigno, que se dejó seducir por el nazismo. También tendrá que aceptar que su estricto sentido de la profesionalidad le impidió comprender el amor que Miss Kenton sentía hacia él.

Sólo se le puede reprochar al guión que trata con menos profundidad que la novela la dignidad y trascendencia que otorga el protagonista a su trabajo como mayodormo. Esto matizaría el sombrío retrato que se hace de Stevens, pues habría –al menos para él– razones de índole superior que justificarían sus frías actitudes hacia los demás. En todo caso, esto aparece en el libro de un modo reflexivo, muy difícil de desarrollar en imágenes.

Ivory adopta en su exquisita puesta en escena la meticulosidad del punto de vista del mayodormo. Así, predomina el ambiente tenso y hasta claustrofóbico que impone el lento discurrir de los quehaceres más ordinarios. Hechos tan nimios como una gota de sudor que deja caer el padre de Stevens mientras sirve la mesa, un fallo en la colocación de los cubiertos, una estatua que alguien cambia de sitio... son los que impulsan la tensión de la historia, en cuanto que determinan las relaciones entre los personajes. El drama es captado por Ivory con sutil levedad, muy bien auxiliado en todo momento por el exuberante diseño de producción de Luciana Arrighi, la preciosa fotografía de Tony Pierce-Roberts y la partitura de Richards Robbins, que es el elemento que ofrece más contrapuntos explícitos de dramatismo, nostalgia, alegría, amor...

De los actores –sobre cuyos gestos recae especialmente la entidad dramática de la película– poco cabe decir. Anthony Hopkins y Emma Thompson están fantásticos y demuestran palmariamente por qué sus nombres encabezan las mejores producciones actualmente en cartel.

Quizá la película canse al gran público y sólo complazca plenamente a paladares cultivados. Pero no deja de ser una gran obra fílmica, también por lo que supone de toque de atención sobre ese peligro de que la gente honesta como Stevens renuncie a la cuota de poder crítico que le corresponde ejercer. J.J.M.

Director: James Ivory. Intérpretes: Anthony Hopkins (Stevens), Emma Thompson (Miss Kenton), James Fox (Lord Darlington), Christopher Reeves (Lewis), Ben Chaplin (Charlie), Steve Dibben (George), Hugh Grant (Cardenal), John Savident (Doctor Meredith), Caroline Hunt (Casera), Frank Shelley (Primer Ministro). País: Estados Unidos. Año: 1993. Producción: Mike Nichols, John Calley, Ismail Merchant, para Columbia Pictures. Argumento: La novela Los restos del día, de Kazuo Ishiguro. Guión: Ruth Prawer Jhabvala. Música: Richard Robins. Fotografía: Tony Pierce Roberts. Dirección artística: Luciana Arrighi. Montaje: Andrew Marcus. Estreno en Madrid: 25-II-94 (Alcalá, Ideal, Palacio de la Prensa, Proyecciones, Vaguada, Velázquez). Distribuidora cine: Columbia TriStar. Distribuidora vídeo: Columbia TriStar. Duración: 135 minutos. Género: Drama. Premios principales: Ocho nominaciones a los Oscars 1993, incluidas a la mejor película, director, actor y actriz. Público apropiado: Jóvenes. Contenidos específicos: –.

 

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