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Más allá del jardín 
He aquí un ejemplo de cómo un buen guionista y un buen director pueden elevar de categoría una novela excesiva. Dejan, como es obvio, todo el lastre, más que literario, retórico y artificioso del libro; y ateniéndose a los hechos de la trama argumental —que de suyo son melodramáticos, por su rebuscado exceso sentimental y patético—, los hacen sobrios, o que parezcan tales. En esta apariencia de credibilidad comparten mérito Concha Velasco y todos los demás actores, todos.
Palmira, mujer andaluza, madura, en el cénit de su belleza, arrastra con creciente desgana su matrimonio, sumida en la frivolidad; sigue enamorada de un médico afincado en Ruanda, que ejerce allí una labor abnegada y heroica. En un jardín de Sevilla, con su hermosa casa, durante la fiesta del veinticinco aniversario de su boda, comienza a desplegarse todo el melodrama: una hermana, lesbiana y borracha, pretende seducir a una joven, que se convertirá en amante del marido de Palmira; su hijo, homosexual y amante del pintor que ella pretende seducir, morirá en accidente de moto; su hija se casa con un camarero porque espera un hijo —que nacerá hemofílico— de él. Ella también tiene una aventura sexual con un camarero, de la que saldrá burlada y chantajeada. Morirá al fin el ama (figura habitual en el teatro de Gala, tipo del coro griego); ésta da a la protagonista la dirección del médico, que hasta entonces le ocultó por salvar su matrimonio. En este naufragio vital, Palmira abandona todo y se va —más allá del jardín— a Ruanda, para encontrarse con su primer amor, y a trabajar con él como enfermera. Es brevísimo el encuentro, pues estalla la guerra civil. Todos son asesinados en el hospital de campaña, menos ella y un recién nacido, que lleva en brazos, entre una masa de prisioneros, por un camino incierto...
Pues contra lo que pudiera parecer, a la vista de este argumento —retorcido y recompuesto al parecer sobre experiencias autobiográficas—, la película consigue ser seguida con serio interés, por su más que correcta factura. Cabría calificarla de film internacional; y así, además de la calidad profesional del guión, dirección e interpretación, se añade la de un acertado montaje, dirección artística y vestuario, música, y una fotografía espléndida, tanto en los interiores como en los ambientes andaluces y en tierras africanas. Ciertamente, la inmoralidad generalizada, la religión convertida en mero acto de sociedad, los irresponsables excesos sexuales tienen también el triste marchamo de cierta internacionalidad fílmica comercial, más destructora de cualquier valor humano y espiritual que las antiapologías pseudofilosóficas de las pseudonovelas de Gala. Es difícil que al gran público no se le tambalee al menos alguno de esos valores ante tantos films como éste. P.A.U.
Director: Pedro Olea. Intérpretes: Concha Velasco (Palmira Gadea), Fernando Guillén (Willy Guevara), Miguel Hermoso (Alex), Ingrid Rubio (Helena), Giancarlo Giannini (Bernardo), Manuel Bandera (Tario), Mari Carrillo (Ama), Andrea Occhipinti (Hugo), Maribel Quiñone, Martirio (Mencía), Germán Cobos (Álvaro Larra), Goya Toledo (Teresa), Mercedes Alonso (Isa Bustos), Eduardo Noriega (Ignacio). País: España. Año: 1996. Producción: Andrés Vicente Gómez, para Sogetel/Lola Films, con la participación de Canal + y la colaboración de Sogepaq. Presentada por: Sogepaq. Argumento: La novela homónima de Antonio Gala. Editorial: Planeta. Guión: Mario Camus. Música: Nicola Piavanni y Jesús Gluck (arreglista). Fotografía: José Luis Alcaine. Dirección artística: Luis Vallés, Koldo. Montaje: José Salcedo. Estreno en Madrid: 20-XII-96 (Acteón, Palacio de la Música, Roxy A, Vergara). Distribuidora cine: Sogepaq. Distribuidora vídeo: Sogepaq. Duración: 115 minutos. Género: Drama. Premios principales: Premios Goya 1996: Goya a la mejor actriz de reparto (Mari Carrillo) y actriz revelación (Ingrid Rubio), y nominaciones a la mejor actriz (Concha Velasco), guión adaptado y dirección de producción (Carmen Martínez). Premios del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) 1996: Medalla del CEC a la mejor actriz (Concha Velasco). Público apropiado: Adultos. Contenidos específicos: V X D. |