|
Matilda 
Después de la experiencia adquirida con Tira a mamá del tren, La guerra de los Rose y Hoffa, Danny De Vito vuelve a compaginar las funciones de productor, director y actor en Matilda, quizá su mejor película tras la cámara. Se trata de una original y divertida adaptación de la popular novela infantil de Roald Dahl, con la que De Vito abre nuevos caminos al cine familiar, un género en alza desde hace años.
Matilda (Mara Wilson) es una niña muy inteligente, apasionada por los libros desde muy pequeña y con unos extraños poderes mentales. Hartos de su insaciable afán de saber, los padres de Matilda (Danny De Vito y Rhea Perlman), dos seres frívolos y materialistas, la llevan a un sórdido colegio, dirigido por la despiadada Sra. Trunchbull (Pam Ferris). Sin embargo, allí Matilda conocerá a la Señorita Dulce (Embeth Davitz), una joven y encantadora maestra, de misterioso pasado, que sabrá apreciar y encauzar las dotes extraordinarias de la niña. En todo momento, Danny De Vito opta por una puesta en escena agilísima, psicodélica y disparatada, casi estilo cómic, que quizá resulte excesiva para los más puristas, pero que logra plenamente su objetivo de interesar a los adultos con la historia sin renunciar al público infantil. Esta apuesta narrativa y visual se refuerza con una inteligente carga crítica, que dinamita la subcultura televisiva, la egoísta despreocupación de ciertos padres hacia sus hijos y la educación a base de castigos y amenazas, al paso que hace una encendida apología de la lectura, la fantasía, el cariño familiar y la educación en los valores. Este sugestivo enfoque antimaterialista se encarna en una hilarante galería de personajes, muy bien perfilados en el guión y magníficamente interpretados. Como en otras ocasiones (Sra. Doubtfire, Milagro en la ciudad), destaca el espléndido trabajo de la niña Mara Wilson. Es posible que ciertos espectadores adultos piensen que el tono caricaturesco y mordaz con que Roald Dalh describe a los padres de Matilda y a la Sra. Trunchbull resulta nocivo para los espectadores infantiles, que, sin ningún discernimiento, podrían extender esos reproches a sus propios padres y profesores. Pero la película puede servir a esos adultos como un fructífero ejercicio de examen de conciencia para ver si esos incómodos reproches están o no alejados de la realidad. Y, respecto al público infantil, que no se preocupen: seguro que sabrá distinguir lo que hay de certero retrato y lo que hay de exagerada caricatura cuando compare a sus padres y profesores con los de la película. Los niños no son tontos. J.J.M. Director: Danny De Vito. Intérpretes: Mara Wilson (Matilda), Danny De Vito (Sr. Wormwood, el padre), Rhea Perlman (Sra. Wormwood, la madre), Embeth Davitz (Srta. Dulce), Pam Ferris (Sra. Trunchbull), Paul Reubens y Tracey Walter (agentes del FBI), Brian Levinson (Michael, el hermano de Matilda), Jean Speegle Howard (Srta. Phelps, la bibliotecaria). País: Estados Unidos. Año: 1996. Producción: Danny De Vito, Michael Shamberg, Stacey Sher y Michael Siegel, para Jersey Films. Presentada por: TriStar Pictures. Argumento: La novela homónima de Roald Dahl. Editorial: Alfaguara Infantil Juvenil. Guión: Nicholas Kazan y Robin Swicord. Música: David Newman. Fotografía: Stefan Czapsky. Dirección artística: Bill Bezeski. Montaje: Lunzee Kingman y Brent White. Estreno en Madrid: 20-XII-96 (Albufera, Capitol, Duplex, Minicine, Plaza Aluche, Vaguada). Distribuidora cine: Columbia TriStar. Distribuidora vídeo: Columbia TriStar. Duración: 93 minutos. Género: Comedia familiar. Público apropiado: Jóvenes. Contenidos específicos: —. |