|
Slappy and the Stinkers 
Los Mofetas, una pandilla de cuatro niños y una niña de siete años, más listos que el hambre y con ganas de diversión, llevan a mal traer a su profesor. Ahora se les ha ocurrido que hay que devolver al mar a Slappy, una foca del zoo.
La película de Barnet Kellman es un acertado pasatiempo destinado a entretener al público más joven. Las travesuras de los Mofetas tienen carácter educativo, pues ellos huyen del aburrimiento, no del colegio. El fondo es políticamente correcto, ecologista y tolerante; por ello sorprende que el profesor enemigo —y víctima de los mofetas— sea oriental. Tiene un ritmo ágil, gags divertidos y la banda sonora va marcando los cambios de ritmo.
Slappy y los Mofetas tiene préstamos evidentes y confesados: Una pandilla de pillos, Solo en casa y Liberad a Willy, pero tampoco se identifica con ellos. La pandilla protagonista tiene personalidad, simpatía y carisma, así que no sería nada extraño que próximamente tengamos otra aventura de los Mofetas. F.G.-D.
Director: Barnet Kellman. Intérpretes: Joseph Ashton (Sonny), Gary Leroi Gray (Domino), Carl Michael Lindner (Witz), Scarlett Pomers (Lucy), Travis Tedford (Loaf), B.D. Wong (Morgan Brinway), Bronson Pinchot (Roy), Jennifer Coolidge (Harriet). País: Estados Unidos. Año: 1998. Producción: Sid, Bill y Jon Sheinberg, para Tristar Pictures y The Bubble Factory. Guión: Bob Wolterstorff y Mike Scott. Música: Craig Safan. Fotografía: Paul Maibaum. Dirección artística: Jami Burrows. Montaje: Jeff Wishengrad. Estreno en Madrid: 11-IX-98. Distribuidora cine: Columbia TriStar. Distribuidora vídeo: Columbia TriStar. Duración: 80 minutos. Género: Comedia familiar. Público apropiado: Todos. Contenidos específicos: —. |