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Sostiene Pereira 
Antonio Tabucchi se ha convertido novela a novela en uno de los mejores escritores italianos actuales. Sostiene Pereira es la más popular y quizá la más redonda de todas sus obras, de modo que su adaptación fílmica suponía un desafío apetecible pero bastante díficil, sobre todo por la poliédrica y entrañable personalidad de su protagonista. El propio Tabucchi ha participado en la elaboración del guión de esta versión franco-italiana. Sin embargo el resultado, aunque digno, no hace justicia a la obra original.
La acción se desarrolla durante el verano de 1938 en una Lisboa agitada por la dictadura de Salazar e inquieta por la cercana guerra civil española y por la progresiva ascensión del fascismo italiano y del nazismo alemán, preludio de la II Guerra Mundial. Esta atmósfera opresiva provocará una otoñal reconversión ético-política en Pereira (Marcello Mastroianni), un maduro periodista, viudo, achacoso, ingenuo, desinformado y acomodaticio, que dirige la página literaria de un diario católico lisboeta. El detonante de este cambio será el encuentro de Pereira con Monteiro Rossi (Stefano Dionisi), un joven escritor italiano, idealista y soñador, al que Pereira contrata para que redacte por anticipado las notas necrológicas de escritores famosos del momento. A través de Monteiro, Pereira entrará en contacto con un grupo de jóvenes revolucionarios que poco a poco le irán implicando, a su pesar, en la lucha contra la dictadura salazarista e incluso le harán replantearse el sentido entero de su vida.
El cineasta italiano Roberto Faenza (Copkiller, Mio caro Dottor Grasler, Jona che visse nella balena) no ha arriesgado demasiado y muestra cierta torpeza en su puesta en escena. Temeroso quizá de malograr la espléndida novela de Tabucchi, ha respetado incluso su desarrollo narrativo en off, como si de un informe judicial se tratara. Esto hace que la película resulte en exceso literaria, hasta el punto de que las pulcras y bien rodadas imágenes se limitan con frecuencia a servir de pura ilustración visual de los textos y diálogos. También el trabajo de los actores se resiente un poco de este asumido academicismo. Y así como el magnífico personaje de Pereira mantiene su atractivo a través de la soberbia interpretación del fallecido Mastroianni, otros personajes —sobre todo el interpretado por Stefano Dionisi— pierden bastante de su frescura original. Y es que, para que unos personajes de papel no resulten acartonados en su encarnación en pantalla hace falta un mayor esfuerzo de traducción visual de los múltiples matices dramáticos que ofrece siempre una buena novela.
Este defecto formal se agrava en lo que se refiere a los mensajes de fondo de la novela de Tabucchi. Ya el escritor italiano da en su obra una visión algo tendenciosa y maniquea de la guerra civil española, sobre todo de la posición de la Iglesia católica. Sin embargo, Tabucchi lograba guardar las formas gracias a un tono amable y lleno de humanidad, que muestra con respeto las fuertes convicciones católicas de Pereira y su amor inquebrantable a su esposa muerta, con la que Pereira habla diariamente a través de su retrato. Faenza, por el contrario, tiende en exceso hacia la caricatura, como se aprecia en los esperpénticos retratos que hace del confesor de Pereira y del director de su periódico, dominados por un apolillado y superficial anticlericalismo. Más aceptable resulta su romántico alegato a favor del compromiso político-social, especialmente de los periodistas, que eleva el tono de la resolución de la trama, sin duda lo más logrado de la película.
A pesar de lo dicho, la propia calidad del argumento, la cuidada ambientación, la belleza de la fotografía de Blasco Giurato y de la partitura de Ennio Morricone, y el buen hacer de Mastroianni y de algunos secundarios —sobre todo de Daniel Auteuil y Joaquim de Almeida— hacen que la película se vea con agrado e interés, sobre todo si no se ha leído la novela de Tabucchi. J.J.M.
Director: Roberto Faenza. Intérpretes: Marcello Mastroianni (Pereira), Stefano Dionisi (Monteiro Rossi), Nicoletta Braschi (Marta), Daniel Auteuil (Dr. Cardoso), Joaquin De Almeida (Manuel), Marthe Keller (Sra. Delgado), Teresa Madruga (Portera), Nicolau Breyner (Padre Antonio). País: Italia-Francia-Portugal. Año: 1995. Producción: Elda Ferri, para Jean Vigo International y K.G Production, en colaboración con Mikado Film y Fábrica de Imagens. Presentada por: Vértigo Films. Argumento: La novela Sostiene Pereira. Una testimonianza, de Antonio Tabucchi. Editorial: Anagrama. Guión: Roberto Faenza y Sergio Vecchio, con la colaboración de Antonio Tabucchi en los diálogos. Música: Ennio Morricone. B.S.O.: Epic/Sony. Fotografía: Blasco Giurato. Dirección artística: Bruno Ridolfi. Montaje: Ruggero Mastroianni. Estreno en Madrid: 23-VIII-96 (Arlequín, Canciller, Palafox, Renoir). Distribuidora cine: Vértigo Films. Distribuidora vídeo: Luna Llena. Duración: 104 minutos. Género: Drama. Público apropiado: Jóvenes. Contenidos específicos: D-. |