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Spy Kids 2: The Island of Lost Dreams 
Hace año y medio, el discutido cineasta texano Robert Rodríguez dejó sus violentos revoltijos —El mariachi, Desperado, Abierto hasta el amanecer...—, cambió de registro y dio en el clavo con Spy Kids, divertida comedia familiar sobre las aventuras de una familia latina de espías, encabezada por Antonio Banderas y Carla Gugino. Ahora mejora la fórmula en Spy Kids 2: La Isla de los Sueños Perdidos, rodada en formato digital y en la que el director hispano acapara créditos hasta batir records: es director, coproductor, guionista, montador, director artístico, director de fotografía, supervisor de efectos especiales, diseñador y mezclador de sonido, autor de tres canciones y coautor de la banda sonora, junto con John Debney. El resultado es muy estimable.
En esta ocasión, los joviales componente de la familia Cortez sufren un boicot dentro de la propia organización secreta OSS. Esto lleva a los hijos, Carmen y Juni, a enfrentarse con los críos del nuevo jefe de la organización, Gary y Gertie Giggle. La lucha entre ambas familias se iniciará en un impresionante parque de atracciones y alcanzará su punto álgido durante la investigación de una isla misteriosa en la que un científico loco ha creado todo tipo de animales híbridos. Además, allí va a parar un poderoso aparato que han robado al Presidente de Estados Unidos.
Aunque tiene el mismo presupuesto que su antecesora, Spy Kids 2 ofrece muchos más efectos especiales y más sofisticados. Esto ha sido posible gracias al pluriempleo de Robert Rodríguez, que demuestra una imaginación desbordante en todas las facetas del film. Merecen destacarse sus divertidos homenajes a Spielberg, El Señor de los Anillos y al maestro de los efectos especiales Harry Harryhausen, cuyo estilo se aprecia en las alucinantes criaturas de la Isla de los Sueños. Todo esto llena de fantasía un guión algo simple, pero trepidante y plagado de incisivos golpes de humor a costa de James Bond, el ecologismo, las manipulaciones genéticas, la fascinación por las nuevas tecnologías y el espíritu belicista de muchos políticos estadounidenses.
A todo lo dicho hay que añadir que el guión exalta de nuevo la unidad familiar, subraya la necesidad del sacrificio para mantenerla y amplía su enfoque hasta el papel de los abuelos. "Para mí —ha señalado Rodríguez, que es padre de tres hijos—, la idea de Spy Kids siempre ha consistido en mostrar lo emocionante y atrevido que puede ser tener una gran vida en familia". No es mala idea en los tiempos que corren. Esperemos que le dé otra vuelta más y nos divierta de nuevo en la tercera entrega de la saga, que ya está rodando. J.J.M.
Director: Robert Rodríguez. Intérpretes: Antonio Banderas (Gregorio Cortez), Carla Cugino (Ingrid Cortez), Alexa Vega (Carmen Cortez), Daryl Sabara (Juni Cortez), Steve Buscemi (Dr. Romero). País: Estados Unidos. Año: 2002. Producción: Robert Rodríguez, Elizabeth Avellan, Bob Weinstein y Harvey Weinstein, para Troublemaker y Dimension. Guión: Robert Rodríguez. Música: John Debney y Robert Rodríguez. Fotografía: Robert Rodríguez. Dirección artística: Robert Rodríguez. Montaje: Robert Rodríguez. Estreno en Madrid: 10-I-03. Distribuidora cine: Lauren. Distribuidora de vídeo y DVD: Lauren. Duración: 99 minutos. Género: Aventuras. Público adecuado: Todos. Contenidos especiales: V–. |