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Night Train to Venice 
Un tren —el Orient Express— se dirige a Venecia al Carnaval. Viajan en él gente dispar: un escritor, un grupo de neonazis, una guapa actriz con su hija pequeña, una diva insoportable, un cantante homosexual y un tipo misterioso que se supone, es, el mismísimo diablo.
El horror. Es difícil dar con una película de trama más endeble, peor contada y resuelta. Que en los títulos de crédito aparezca tras el director, un supervisor del director, y finalmente el productor, hacen sospechar que hay algo raro en el film, que no ayuda precisamente a ofrecer buenos resultados. Ni la más indulgente de las miradas sería capaz de salvar algo de este engendro. La historia avanza confusamente, con numerosos y gratuitos planos en los que los personajes rememoran no se sabe qué interesantes recuerdos del pasado; o se presentan mascaradas de carnaval, imágenes de violencia y sexo. Los conocidos nombres de Hugh Grant y Malcolm McDowell en el reparto son el cebo con que se trata de embaucar al espectador; el primero está horroroso, aunque preciso es reconocer que su papel no da mucho de sí. J.M.A.
Director: Carlo U. Quinteiro. Intérpretes: Hugh Grant (Martin), Tahnee Welch (Vera), Malcolm McDowell (Stranger), Kristina Söderbaum (Eufemia), Rachel Rice (Pia), Evelyn Opela (Tatjiana), Samy Langs (Pedro). País: Alemania. Año: 1996. Producción: Toni Hirtreiter, para Take Munich FilmProduktions. Presentada por: Araba Films. Guión: Leo Tichat y Toni Hirtreiter. Música: Wolfgang Hammerschmidt. Fotografía: Armando Nannuzz. Dirección artística: Heinz Eickmeyer. Montaje: Wiktor Grodecki. Estreno en Madrid: 19-VII-96 (Acteón, Canciller, Carlos III, Excelsior, Gran Vía, Luchana, Plaza Aluche, Princesa). Distribuidora cine: Araba / UIP. Distribuidora vídeo: Buena Vista / Araba. Duración: 95 minutos. Género: Drama de intriga. Público apropiado: Adultos. Contenidos específicos: V X D. |